Hebrón

Los Niños y el Reino de Dios

Exponer la Palabra

En Lucas 18:15-17, el Señor Jesús enseña acerca de cómo Dios ve a los niños. Esta es una sección de la Escritura que responde preguntas acerca de lo que pasa con los bebes y los niños que no tienen conciencia de aceptar a Cristo como Señor y Salvador.

En primer lugar el deber de los padres y aquellos que están alrededor de los niños es orar para que el Señor les salve y conozcan a Dios. Nuestro deber es exponer la Palabra en todos los contextos posibles para que ellos puedan reconocer a Cristo como Señor y Salvador.

En esta sección, el énfasis es el reino de Dios. El reino de Dios es el ámbito en donde Dios esta y cuida a quienes creen en Cristo. Lucas 17:20 dice, “Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles”. Los fariseos le hacían este tipo de preguntas a Cristo porque ellos pensaban que se podía entrar al reino de Dios por medio de las buenas obras de una persona.

La parábola del fariseo y el publicano (Lucas 18:9-14), esta antes del relato de Jesús y los niños, y muestra como los fariseos confiaban en sus obras para ser justificados delante de Dios. En esta parábola Cristo enseña que aquellos que se creen justos no pertenecen al reino de Dios.

El Reino

Luego, en la siguiente sección, Jesús habla sobre un grupo especial a quienes pertenece el reino de Dios. La frase no tiene confusión y dice que los niños son del reino. Este es un contraste con los que pensaban que estaban en el reino y realmente no pertenecían al reino. Los niños no tenían obras que ofrecer. No podían hacer nada para ganar el cielo. Esto es opuesto a lo que los fariseos pensaban.

La edad a la que se refieren los niños de estos relatos eran bebes y niños pequeños. La gente le lleva los niños a Cristo porque querían que los bendijera. La bendición de un líder espiritual era importante para la gente de la época. Sin embargo, para los discípulos esto era una interrupción. Ellos castigaban a la gente diciéndoles que Jesús no tenía tiempo para los niños. Pero la reacción de Jesús fue totalmente opuesta. Él se molesto con los discípulos por esa actitud y llama a los niños. Jesús nunca reprende a los padres sino a los discípulos. Además, Jesús bendice a los niños.

No se lo impidáis

En el Nuevo Testamento una bendición era declarada solo para aquellos que son parte del reino de Dios. Jesús nunca pronuncia una bendición a alguien que esta fuera del reino. El Señor dice “no se lo impidáis” porque el reino de Dios está lleno de aquellos que son como niños. Esto significa que el reino de Dios pertenece a quienes están en la categoría de los niños.

Por lo tanto los niños pertenecen a Dios. Estos no son responsables de lo que creen. Intelectualmente no entienden, ni tienen la responsabilidad de responder como adultos. Los niños son incapaces de creer. Se encuentran en una incapacidad para creer.

Pero, los niños tienen un lugar especial en el reino de Dios. En un niño el pecado no se ha desarrollado en rebeldía contra Dios. La ley moral de Dios no obra en su conciencia y todavía no pueden distinguir entre lo bueno y lo malo. Hasta que un niño pueda rendir cuentas delante de Dios, está bajo su protección. Cuando entiendan su responsabilidad delante de Dios, tendrán que rendir cuentas a Él.

Henry Tolopilo | Gracia a Vosotros

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